viernes, 15 de enero de 2016

YO NO SOY TONTO, SEÑOR MARTEL . . .

         AÑO 2015: PRIMERA ENTREVISTA AL CONCEJAL DE FESTEJOS DE TELDE, JUAN FRANCISCO MARTEL.                         

El concejal de SPG, Guillermo Eugenio dejaba claro hace unos días que el no era tonto: "Quieren hacernos pasar por bobos pero ni Ësther ni yo tenemos un pelo de tontos", dijo Ostolozaga

El mensaje subliminal, la metáfora del concejal del partido emergente es que el gobierno da por bobos a la ciudadanía. 
                                                   
Si para muestra un botón, el concejal de Festejos, Juan Francisco Martel quiere hacernos ver ahora que los tontos somos quiénes pensamos que las carnestolendas no se improvisan, que habrá Gala Drag, cuando realmente no es una gala, sino un concurso, que no pasa nada por suspenderse la Gran Gala Elección de la Reina y sus damas de honor, que es normal que Telde sea la única ciudad de la isla que todavía no tenga programa ni cartel de carnaval, en la segunda quincena de enero, cuando en ediciones anteriores se hacía pública varios meses antes.

Yo tampoco soy tonto y me queda claro que el carnaval de Telde este año bajará el listón de ediciones ediciones y sufrirá un retroceso histórico.

                                                       AÑO, 2011 FIESTAS DE SAN GREGORIO                              

Admitiendo elefante como animal de compañía los argumentos del concejal de Festejos, Juan Francisco Martel tendrían credibilidad de haberse efectuados en rueda de prensa, durante los primeros meses de mandato. Se hubiese entendido incluso la suspensión del carnaval.
Ahora suena a excusas, a justificaciones y pretextos sus globos sondas. Hay que ser tonto para creérselos.

Martel debería asumir responsabilidades y aprender de los errores. El concejal sabe que somos muchos los que le tenemos en alta estima y consideración, que seguimos dispuestos a colaborar con el, aportando ideas, propuestas y sugerencias, como siempre lo hemos hecho, de forma desinteresada, solo que en esta nueva etapa no se deja ayudar, parece haberse contagiado del virus de la arrogancia, la soberbia, la intolerancia y prepotencia, ADN político de algunos concejales del gobierno de Telde que levitan en su mundo virtual, cuando son aves de paso, como lo fueron, Jose Luis Pérez y Agustín Pérez del Rosario.

Con todo, quiénes seguimos estimando y valorando al bueno de Juan, le trasladaremos nuestros consejos a través de las redes sociales y diarios digitales, y como le queremos, le daremos los latigazos críticos oportunos al objeto de conseguir su acción, reacción.y repercusión. 

DEVOLVER LOS CARNAVALES A SUS PROTAGONISTAS, GRAN OBJETIVO

Martel ya debe ir pensando en los carnavales del 2017, con el gran objetivo de devolverle la fiesta al pueblo, sus auténticos protagonistas.

El concejal debe hacerse con una agenda de visitas a los colectivos vecinales al objeto de prestar su apoyo y colaboración y la del gobierno, para la creación de murgas y comparsas, que son la base del carnaval, junto a las mascaritas.

El concejal de Festejos podría buscar fórmulas de financiación a través de empresas comerciales, con contraprestaciones publicitarias en vallas, soportes y programas del carnaval, que bien pudiera gestionarse mediante un concurso público o de ideas, al objeto de que las fiestas sean lo menos gravosas a las arcas municipales. 

Hay que descentralizar el carnaval, llevarlo a los pueblos y barrios, potenciar el carnaval del día y las fiesta de los disfraces, el origen del carnaval. 

Telde tiene una gran oportunidad de vender sus carnavales en las diferentes ferias internacionales, como reclamo turístico, pero para eso hay que hacer un carnaval a la altura de una gran ciudad.

Telde tiene que volver a ser cuna del carnaval, y el pueblo recuperar el protagonismo de sus fiestas.

Estoy seguro que el concejal de Festejo, Juan Francisco Martel comparte la misma ilusión, tiene tres años para conseguirlo, 6 cumpleaños para celebrarlo, (Martel tiene dos vidas). 

Si así lo hiciera que Dios le premie y si no, que se lo demande la ciudadanía que le castigará en las urnas.

De nada.