viernes, 8 de junio de 2018

Comienza la cuenta atrás de la salida de CC del Gobierno de Telde

                                                                                          
Ha llegado la cuenta atrás de la salida de Coalición Canaria del Gobierno de laboratorio de Telde.

La cuerda entre NC y CC se tensa, mientras Martel se ofrece al socio político en Tenerife de Bravo de Laguna

                                                                        
El actual pacto de Gobierno de Telde anda en horas bajas, y algunos incluso se atreven a decir que pueden estar viviendo sus últimas horas. A nadie se le esconde la actual crispación que existe en el municipio entre NC y CC y que puede llegar a más.

Las declaraciones del vicepresidente de Política Social, Francis Candil (CC), contra la gestión de Nueva Canarias en El Centro de Mayores tras el penúltimo escándalo de Servicios Sociales que puso al descubierto ONDA GUANCHE ha sido una simple escenificación de lo que sucede puertas a dentro entre ambas formaciones. La relación de la alcaldesa, Carmen Hernández y las concejalas de Coalición Canaria es bastante tensa. Gloria Cabrera y Saro Sosa están en el punto de mira de Carmen Hernandez, que no descarta movimientos en sus concejalías en los próximos días.

                                                                           



Este miércoles, Martel justificó su encuentro con Clavijo como un "acuerdo para las fiestas de San Juan", pero en realidad trató la política municipal y su postura de apoyo a CC.


Se trata de los dos únicos socios que cuenta Carmen Hernández en el Salón de Plenos, CC y Juan Martel, y que en estos momentos manifiestan su desacuerdo con sus políticas y que algunas fuentes aseguran que "habrán movimientos muy próximos". 

Lo dicho, ha comenzado la cuenta atrás de la salida de Coalición Canaria al Gobierno de chapa de Telde, al que nunca debieron entrar, porque la ciudadanía no olvidará que CC junto a Martel han sido cómplices de un Gobierno infecto que ha hecho sufrir a la ciudadanía y que esta ciudad no merece.

El que avisa es avisador. 

Tic, tac, tic, tac . . .