lunes, 8 de agosto de 2016

La grandeza y la miseria de la política

Las dos fotos primeras, con campeones nacionales e internacionales de Telde en el podio, en natación y en Grappling (modalidad de deporte de lucha sin golpes), del Club de Natación Faynagua y del Centro de Alto Rendimiento de Jinámar, es el ejemplo mas gráfico de la miseria en la política retrógrada en el gobierno de Telde. Es la imagen del éxito deportivo y de la desvergüenza política. Son la fotos de nuestros campeones, nacionales e internacionales, condenados al obstracismo por el gobierno de Telde. En el caso de Juan Antonio Peña, por ser concejal de Unidos por Gran Canaria en Telde y el de Juanma Suárez porque no le perdonan que sea hijo de un líder histórico y carismático, en la actualidad destacado dirigente y activista político de Coalición Canaria, un hombre decente, trabajador incansable por quién profeso respeto y admiración.                                                        

La política entendida en su contexto, como el arte de lo posible, etimológicamente como servicio público concebida en buscar soluciones, propuestas y alternativas a cuestiones y "asuntos que afecten a la sociedad" es lo que genera confianza, afección y empatía de la ciudadanía hacía los cargos públicos en las instituciones. 

Pero la política, como las monedas, tienen dos caras, la de la grandeza y la de la miseria.


El ejemplo de grandeza de la política lo visualicé en una improvisada conversación con el joven, David Hatchuell Cáceres, el nuevo fichaje estrella del partido popular de Telde, simbiosis de nobleza, un remanso de paz,  virtuosa sencillez (Lola), vocación de servicio hacía los mas desfavorecidos, generosidad infinita, extraordinaria capacidad de trabajo, (David).

                                                                         

En un desayuno con David Hatchuell, jr y Julia Martel en La Garita, David, hijo del veterano periodista y locutor nos dijo que su salto a la política le venía dado por "una vocación de servicio innatael ejemplo de servicio público de su padre, ayudando a las personas mas desfavorecidas". 

                                                                         
Me emocionó escuchar esas palabras, porque conozco a David, una leyenda el periodismo en la isla, antes que su hijo, y doy fe de la inmensa generosidad, espíritu solidario y altruista de David Hatchuell, con un plus añadido, que al contrario que los políticos que cobran por hacer ese trabajo, Hatchuell siempre lo ha hecho de forma voluntaria, desprendida, desinteresada, sin ningún interés económico.


A David padre, mi amigo, compañero y maestro, como a mi mismo nos queda la satisfacción personal. Ya lo dice las Sagradas Escrituras: "Hay mas felicidad en dar que en recibir" de lo que se hice eco S.S. Juan Pablo II.

                                                                                   
No hay dinero en el mundo que te pueda generar el regocijo, por ejemplo de haber salvado muchas vidas de perecer ahogadas en las playas de Telde. Una experiencia que viví con el actual funcionario de Festejos de Telde Fao (en la foto), durante muchos años, como socorrista de playa, junto a otros compañeros que realizamos durante muchos años las funciones de Salvamento y Socorrismo en las playas de Telde, de forma totalmente desinteresada. No hay mayor alegría que hombres y mujeres te recuerden que los enseñastes a nadar en el polideportivo municipal, (entre otros, por ejemplo, el actual director de Teldealdia, Sebastián López Castro.

                                                                                 

La política, como servicio público, puede dar satisfacciones pero también puede generar desafección, si quiénes ejercen un cargo público, que conviene recordar que son muy bien remunerados, con nuestros impuestos, no cumplen sus promesas, dan la espalda a la ciudadanía, no ponen oído en la calle, no empatizan, más al contrario se emborrachan de poder, sufriendo una metamorfosis, algunos pavoneándose como radio predicadores del odio, la prepotencia, la soberbia y la intolerancia, olvidando algunos pavos, sueltos y sin vacunar, que son aves de paso. 

Esa es la otra cara de la política, la de la miseria y los miserables.

                                                                       
El ejemplo mas palmario de miseria política lo sufrimos en Telde precisamente con un joven político, Juan Antonio, a quién el compañero, Pedro Hernández, periodista de La Provincia le llama, "el concejal nadador", con tres subcampeonato de España de natación y campeón de Canarias, ignorado por el gobierno de Telde, que no le perdona a Peña su afiliación a un partido político de la oposición, por eso, aunque parezca increíble le ha castigado a él y a sus compañeros del Club de Natación Faynagua, que acumulan varios premios regionales y nacionales, castigándoles con el látigo de la indiferencia. La animadversión del gobierno de Telde contra el joven político, tricampeón de natación llega al extremo que intentan torpedear la iniciativa de reconocimiento institucional que promueve de forma sigilosa el vicealcalde, Alejandro Ramos.

Tirando de hemeroteca podemos encontrar otro ejemplo de maltrato a deportistas del gobierno de Telde, en otro campeón. Juanma Suárez, con un palmarés de campeonatos a sus espaldas, tricampeón nacional de Grappling (modalidad de deporte de lucha sin golpes), es uno de los luchadores españoles con mayor carrera dentro de las MMA , un “old school” canario, del equipo Taz Jinamar, 4 participaciones en AFL con 3 victorias antes del tiempo y una derrota a los puntos contra un luchador que actualmente está en UFC. Aparte es competidor de muchas otras modalidades, con mucha frecuencia se puede ver ver en competiciones de grappling y BJJ a nivel internacional , a fin de cuentas, un guerrero canario. 

Juanma Suárez pertenece al Centro de Alto Rendimiento Taz de Jinámar, tricampeón nacional y tercero en el campeonato mundial el año pasado, sin embargo, por ser hijo de un histórico político, en la actualidad destacado dirigente de Coalición Canaria, se le ignora. De hecho, nuestro campeón del Centro de Alto Rendimiento de Jinámar en declaraciones que pueden escuchar en formato audio en el enlace que adjuntamos, afirmó que "no sabe quién es ni como se llama el concejal de Deportes de Telde".

La miseria política tiene que erradicarse de la vida pública, el Club de Natación, Faynagua y sus campeones, al igual que Centro Taz de Alto Rendimiento y su campeones merecen un reconocimiento institucional por parte de la corporación municipal, por ser nuestros campeones ejemplo y referente presente y futuro para las nuevas generaciones. 

EL GRAN MAESTRO BANG TUVO QUE ESPERAR 33 AÑOS PARA SER RECONOCIDO

La alcaldesa accidental, Celeste López puede devolver la decencia, la cordura, la dignidad y el sentido común al gobierno de Telde programando una hoja de ruta con rectificación de errores, comenzando por un recibimiento institucional a los clubes y sus campeones y trabajar en  un homenaje con honores y distinciones a nuestros campeones, por los méritos deportivos que tanta alegría y orgullo genera a la ciudadanía los diferentes campeonatos nacionales e internacionales de nuestros paisanos, subiendo Telde al podio de los campeonatos nacionales e internacionales, porque vale ya que se tengan que esperar 33 años para ser reconocidos sus méritos deportivos, como le ha ocurrido al gran maestro, Bang Kyung Won cuyo reconocimiento institucional vino a remolque de una iniciativa ciudadana, en este caso, de Agustín Cabrera Santana,  que le propuso como premio MOVECÁN, 2015

Aquí se cumple la máxima de que una imagen vale mas que mil palabras. 

Pasen, vean y escuchen el rastrillazo en directo desde Galdar, de Agustín Cabrera Santana,  a la alcaldesa de Telde, Carmen Hernández y a su corporación, los grandes ausentes en el primer reconocimiento público al gran maestro coreano, Bang Kyung Won (ni la alcaldesa, tampoco ningún concejal del gobierno ni de la oposición tuvieron la decencia de arropar al gran maestro en su gran noche de reconocimiento vecinal), un homenaje que removió conciencias, hasta conseguirse el reconocimiento institucional del Ayuntamiento de Telde.

                                                                                

Me pregunto si Juanma Suárez y Juan Antonio Peña tendrán que esperar también 33 años, como el gran maestro coreano, Bang Kyung Won.

Estas líneas que son reivindicativas y de solidaridad con nuestros campeones son también un homenaje público de reconocimiento a los campeones de natación de nuestra ciudad, del C.N Faynagua y a los deportistas del Centro Taz de Alto Rendimiento de Jinámar.

Felicidades, campeones.