domingo, 6 de noviembre de 2016

Las aguas fecales y las ratas vuelven tras las lluvias a las viviendas en los Llanos de Telde



Tras las últimas lluvias en Telde han vuelto a inundarse de aguas fecales las viviendas de la calle Ingeniero León y Castillo en la zona de Arauz de los Llanos de San Gregorio, como pueden ver en la galería de fotos, además del local de Servicios Sociales en la calle Chanita Ruiz, que ha tenido que cerrar por insalubridad, trasladándose a otras dependencias el personal municipal. Los vecinos en un escrito denuncia que se adjuntan temen que se eternice el problema ante la desidia manifiesta del gobierno de Telde de arreglar siquiera el local de Servicios Sociales.
Pedro Hernández y Tere Medina vecinos afectados ponen voz a la alerta sanitaria.
En el apartado E, el comunicado dice lo siguiente: "Y si por fuera poco, los usuarios de la oficina de Servicios Sociales, situada en la calle Chanita Ruiz, muy cerca de la de Ingeniero León y Castillo, han visto como se ha cerrado porque el olor pestilente del sótano hacía imposible realizar el trabajo del personal municipal. Sin embargo, visto que continúa cerrada desde el 28 de octubre y es de propiedad del Ayuntamiento, mucho nos tememos que si tardan tanto en arreglar el problema en sus propias instalaciones -el mismo que en nuestros domicilios- la solución que reclamamos se eternizará, dada la indiferencia mostrada hasta ahora. Desde la concejalía y la empresa se podrá alegar que no se ha recibido ningún escrito o queja formal, pero su publicación en prensa,tanto digital como impresa, pone en evidencia que no pueden alegar falta de información o desconocimiento del problema".


Telde Libre y Onda Guanche pone voz a la denuncia de los vecinos, con entrevista a Tere Medina y al compañero del periódico La Provincia y afectado Pedro Hernández y publicamos íntegramente el escrito elaborado por los vecinos que han recogido firmas, en el que afirman que no descartan, "acudir a instancias judiciales por el perjuicio causado no solo en nuestras viviendas, sino por el riesgo para nuestra salud. Confiamos en que el Ayuntamiento de Telde sea sensible con nuestra petición y nos cause más inconvenientes de los ya sufridos. Es nuestro derecho a defender nuestra salud y la de nuestros familiares y responsabilidad de las autoridades públicas tomar cartas en el asunto".

                                                                           
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La salida de aguas fecales que entran en las viviendas se ha vuelto a producir porque los operarios de la empresa municipal Aguas de Telde hicieron un trabajo deficiente en las obras de canalización de las cloacas, tras el último temporal de lluvia en Telde, con lo que los vecinos llevan casi dos años sufriendo esta situación que además de causarles graves daños materiales para sus viviendas generando un importante foco de infección por insectos y roedores que hacen irrespirable la vida en las viviendas y la zona de Arauz, como se le conoce popularmente.


ESCRITO DE LOS VECINOS, TRAS LA RECOGIDA DE FIRMAS

"Los abajos firmantes, vecinos de la calle Ingeniero León y Castillo, en el barrio de San Gregorio, en Telde, ante los graves problemas acarreados en nuestras viviendas por los vertidos de aguas fecales y desechos sufridos en las últimas semanas, además del riesgo para nuestra salud, presentamos este escrito y exponemos lo siguiente:

A) La colocación el año pasado de la nueva canalización del saneamiento en la vía de referencia solo ha traído perjuicios a sus residentes. De hecho, después de la realización de estas obras por la empresa adjudicataria del servicio, aunque la titularidad es municipal, cada vez que llueve se nos anega parcial o totalmente la parte baja de nuestras viviendas, bien en los garajes o, lo que es más preocupante, en el interior de ellas al ser muchas de planta baja, las llamadas desde siempre casas terreras. Eso no ocurría antes de esos trabajos concluidos en 2015 y varias veces se ha tenido que llamar a la empresa para que envíe un camión que succione esas aguas de cloacas empozadas y que rebotan hacia atrás porque no tienen salida. Pero nada ha cambiado, salvo a peor.

B) En concreto, la pasada semana los vertidos fecales, malolientes y cargados de desechos y tierra arrastrada, se colaron en nuestras propiedades y a punto de entrar en los aljibes del abasto, como puede comprobarse en algunas de las fotos que adjuntamos. Pero también en la vía pública, donde -hay constancia fotográfica que aportamos- se encontraron ratas de gran tamaño muertas, muchos papeles y otros desperdicios, que continúan aún en la calzada. Además, el sábado, 5 de noviembre, la vivienda del número 16 de esta vía, se anegó completamente de esos vertidos, pese a que no había llovido. No es la primera vez que se ha inundado, ya que hubo una anterior el pasado octubre. En esta última ocasión, sus propietarios, además de fotos, realizaron un vídeo, que también presentamos como testimonio visual de lo denunciado. Y los residentes, otra vez sin respuestas por parte de las autoridades competentes.

C) Consideramos que si esta situación es grave, mucho más es que esas inundaciones son un gran peligro para la salud pública, ya que los malos olores permanecen durante días, acarrean mosquitos y dejan tanto las viviendas y garajes como la propia calle en un estado lamentable. Más si se tiene en cuenta que por ella transitan personas mayores y escolares, quienes se encuentran con ese desolador panorama. Es por ello que, además de presentar en esta administración pública el escrito, haremos lo mismo ante la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias ante la desidia mostrada por los responsables municipales ante nuestras quejas, publicadas en la prensa local. Por nuestra calle no ha pasado ni el concejal delegado del área ni ningún responsable de la adjudicataria del servicio, después de dos semanas de esos vertidos insalubres.

D) No nos parece de recibo que la única explicación que hemos recibido por el Ayuntamiento provenga de operarios de la empresa adjudicataria, quienes nos han indicado que para evitar nuevas inundaciones fecales, debemos instalar una arqueta en el exterior de nuestros domicilios que evite la entrada de los vertidos. Con un elevado coste, unos 200 euros al parecer, según le han comentado a algunos residentes. Una respuesta que nos parece inaceptable y de una desfachatez absoluta. Los contribuyentes no debemos pagar una obra mal hecha, que nos ha afectado, nos ha supuesto horas de limpieza para eliminar el olor nauseabundo y retirar todos los desechos que han entrado desde las cloacas. Y lo peor, es que tememos que vuelvan a repetirse y el Ayuntamiento siga con su actitud de mirar hacia otro lado. Cabe recordar que antes de la ejecución de estos trabajos -chapuceros por el resultado obtenido y muy perjudiciales para los vecinos- nunca hubo estos problemas y en la memoria está que en octubre de 2015, con el fuerte temporal que se desató en el municipio, ninguna de nuestras viviendas o garajes sufrieron inundación alguna. Y ahora, si llueve o no, cada vez que se estancan las cloacas, el agua sucia y lo que arrastra rebota hacia nuestras casas.

E) Y si por fuera poco, los usuarios de la oficina de Servicios Sociales, situada en la calle Chanita Ruiz, muy cerca de la de Ingeniero León y Castillo, han visto como se ha cerrado porque el olor pestilente del sótano hacía imposible realizar el trabajo del personal municipal. Sin embargo, visto que continúa cerrada desde el 28 de octubre y es de propiedad del Ayuntamiento, mucho nos tememos que si tardan tanto en arreglar el problema en sus propias instalaciones -el mismo que en nuestros domicilios- la solución que reclamamos se eternizará, dada la indiferencia mostrada hasta ahora. Desde la concejalía y la empresa se podrá alegar que no se ha recibido ningún escrito o queja formal, pero su publicación en prensa, tanto digital como impresa, pone en evidencia que no pueden alegar falta de información o desconocimiento del problema.

F) Los vecinos, por último, no descartamos acudir a instancias judiciales por el perjuicio causado no solo en nuestras viviendas, sino por el riesgo para nuestra salud. Confiamos en que el Ayuntamiento de Telde sea sensible con nuestra petición y nos cause más inconvenientes de los ya sufridos. Es nuestro derecho a defender nuestra salud y la de nuestros familiares y responsabilidad de las autoridades públicas tomar cartas en el asunto".