viernes, 2 de junio de 2017

El de Telde, un "desgobierno" mediocre, rehén de su propia historia

                                                                                   


                                                                               


                                                                       

El penúltimo escándalo del Gobierno de chapa, inútil y mediocre de Telde (NC-CC y Martel) ha sido la paralización de la flota de camiones municipales al carecer los conductores del certificado obligado para conducir estos vehículos (CAP), desde hace mas de una década. 

Ahora vendrán con la milonga de que es un hecho aislado y que reciclaran a los conductores, como si obtener el CAP fuera igual que el certificado de manipulador de alimentos. 

                                                                                 


No engañaran a nadie, porque quiénes hecho el curso intensivo sabemos que se trata de 140 horas de clases presenciales (10.000 preguntas tipo test) y 10 horas de prácticas, (4 meses).

                                                                              

En Telde, lo surrealista cada día adquiere mas naturaleza de normal. Nadie asume responsabilidades (ni administrativas y políticas). Los jefes de Servicios cobran un plus mensual de 1000 euros (además del sueldo no se sabe porqué, ni para qué) ya no sólo por la manifiesta irresponsabilidad y los daños que ocasiona a las arcas municipales que además se seccionar y paralizar servicios, tendrá cobrando y sin trabajar a los chóferes, sino también por la afrenta que supone para la ciudadanía la propagación informativa de estos espectáculos en cadenas de television, prensa escrita regional, digital y redes sociales

Ayer, la grúa retirando un vehículo policial por carecer de seguro, tras descubrir el digital ONDA GUANCHE que los vehículos del parque móvil del Ayuntamiento tienen vencidas las pólizas de seguros. 

                                                                           
Hoy son los camiones los quedan paralizados por no disponer sus conductores del CAP (el acrónimo CAP corresponde a un Certificado de Aptitud Profesional con validez en todo el territorio de la Unión Europea, que sirve para acreditar que un conductor ha superado los cursos y exámenes exigidos para la obtención de la cualificación inicial como conductor profesional).


                                                                        
Ayer, tras el escándalo de los coches municipales sin seguro nos volvimos a sonrojar cuando ONDA GUANCHE secundando por la prensa regional puso al descubierto que si ya era bochornoso y humillante para la ciudadanía el espectáculo, Martel el concejal "responsable" que nunca asume ninguna responsabilidad, aseguró a vehículos municipales en siniestro total que han ido a parar al desguace

                                                                         
                                                                                      

Es más, hoy por hoy los vehículos policiales de Telde fiel reflejo de la imagen de la corporación, no superarían la ITV, (sin limpiaparabrisas, ruedas asomando las verguillas, sin freno de mano, etc), unos siguen en circulación y otros en el cementerio de vehículos policiales rotos, en el barrio histórico de San Francisco. 

                                                                           
Han transcurrido varios meses y el gobierno mediocre de Telde ha conseguido mangonear a los grupos políticos que le exigieron explicaciones. Se ha vacilado a la oposición, la petición de un informe se lo pasó la alcaldesa Carmen Hernández por el forro de sus caprichos y para la historia queda una contratación de seguros ilegal, como otra tantas, sin mediar concurso público, una forma de corrupción política habitual en Telde. 


El Gobierno de laboratorio de Telde debe administrarse el el Ayuntamiento como una empresa, que en este caso pagamos los contribuyentes, por partida doble, porque además de correr con nuestros impuestos con los gastos del personal municipal, también le pagamos un suculento sueldo a la alcaldesa Carmen Hernández que este mes será doble, de mas de 9000 euros, por la paga extra de verano, a sus concejales y su elenco de casi 30 asesores (todos y todas doblaran la paga que ni merecen ni justifican). Es obvio que en una empresa privada la arrolladora y su equipo de chapa no hubieran superado el periodo de prueba y además de ser despedidos por falta de capacidad, de motivación, de vocación de servicio cualquier empresa privada con el despido por improductividad los remitiría al juzgado de guardia para depurar responsabilidades penales, (en Telde se han perdido millones de euros de subvenciones, han muerto ciudadanos atropellados en la vía publica, asesinatos del Gobierno de Telde como calificó el portavoz de Telde Responde, Arístides Rodriguez a estos accidentes en Jinámar y a las víctimas de la desidia municipal por falta de señalalización vial


POR SUS FOTOS LES CONOCERÁN


Si la arrolladora administra su familia como el Ayuntamiento no tardará mucho en verse viviendo debajo de un puente con su marido y sus hijos, lo que no nos extrañaría a nadie cuando sabemos su modus operandi de hacer política, desde la mentira a la incapacidad de gestión, que podría tener otra foto reflejo en el baño que ella misma usa en las Casas Consistoriales que se mantiene con la tapa caída, sin sujeción, con el consiguiente peligro para las usuarias 

En unos días se cumplirán los primeros dos años de mandato político en Telde del gobierno de la foto y de los titulares subvencionados. 

La oposición real en Telde es la hemeroteca. La demoledora hemeroteca se encarga por si misma de desmontar las mentiras del desgobierno chapuza de Telde. Ayer la foto era el compromiso de la arrolladora y su banda, mediante contrato con la ciudadanía, de abrir las Escuelas Infantiles, si o si

                                                                           
Han transcurrido dos años y las Escuelas Infantiles siguen cerradas, se están desmantelando, siendo refugio de ocupas la de las Remudas y un supermercado de venta de drogas, la de la Herradura.

                                                                             

Telde no aguanta más.