lunes, 2 de febrero de 2015

Alá querellas no podrá callar mi voz

                                               
 
Aquí les dejo el artículo de opinión en la 3, publicado en la edición de enero de la revista impresa, LA HOJA POPULAR CANARIA.

En Telde habrá quien opte por rezar, otros por callar, otros por cobrar, pero afortunadamente hay quienes no vamos a dejar de luchar.


Manuel Ramón Santana
LA HOJA POPULAR CANARIA

En Telde habrá quien opte por rezar, otros por callar, otros por cobrar, pero afortunadamente hay quienes no vamos a dejar de luchar.

Lo ocurrido en París hace unas semanas no tiene nombre. Si acaso diéramos con un calificativo tampoco distaría mucho del repudio que también nos origina ver las imágenes de los brutales bombardeos israelíes sobre los niños de Gaza o las matanzas que los soldados estadounidenses han llevado a cabo en medio mundo. En Francia dos energúmenos asesinan a seis caricaturistas en nombre de Alá y el mundo occidental se conmueve. En Palestina, Afganistán, Irak, Siria, Libia, Nigeria, Pakistán mueren todos los días hombres, mujeres y niños a causa del fanatismo religioso pero también del genocida capitalismo salvaje y no hay manifestaciones multitudinarias ni selfies de los mandatarios europeos que hasta hace muy poco hacían y siguen haciendo negocios, de armamento incluido, con descerebrados y fundamentalistas de Dios o del mercado.

Los “yihadistas” occidentales, convertidos en falsos profetas de la libertad de expresión (que tiene su caricatura en Telde con el falso profeta), salen por doquier para encabezar titulares y manifestaciones, mientras Assang sigue refugiado en la embajada de Ecuador por miedo a que lo maten por sus versos satánicos versión Weekelys. Ahí está también el soldado norteamericano que sirvió en Guantánamo y que ya se pudre en la cárcel por desvelar los secuestros, torturas y atrocidades cometidas por los USA. A escala más rancia el Charlie Hebbo español, la también revista satírica EL JUEVES, vio secuestrada una edición completa porque colocaba en portada a los Reyes (que todavía eran príncipes) en actitud amatoria y ya si descendemos más a las catacumbas de la hipocresía que se viste de moderna pero es igual de grotesca en su doble escala de medida que los estúpidos imanes, en Telde tenemos un par de casos.

Quien escribe no es Charlie Hebbo, pero tiene su mismo sentido del humor. A mí no me han pegado cuatro tiros, pero sí colocado 8 querellas que persiguen asesinar mi imagen y de paso callarme la voz. Quien esto escribe ha visto como algunos de los que se jactan de ser periodistas de raza en Telde, se han puesto de rodillas para pedir clemencia y perdón al falso profeta que en Telde lo ilumina todo con su oscuridad; al Bin Laden y sus mercenarios que han mandado a asesinar la imagen de políticos, empresarios y ciudadanos honestos por el simple hecho de querer comulgar con su mesianismo destructivo.

Hace tiempo que no espero solidaridades de quienes sólo piensan en elecciones, donaciones, banner publicitarios, comisiones o simplemente están encantados de conocerse, aunque hayan sido igual o más crucificados que yo desde esa atalaya donde hablan el imán y repite su oración, su yihad particular y sus pymes mediáticas, de la casta informativa del eje del mal.

Yo no soy Charlie Hebbo. Mi nombre es Manuel Ramón y mi lucha por la libertad de expresión no es una pose, ni acaba en caricaturas que pidan perdón. Es el fanatismo el que debe pedirle perdón a la sociedad y en Telde habrá quien opte por rezar, otros por callar, otros por cobrar, pero afortunadamente hay quienes no vamos a dejar de luchar.

Manuel Ramón Santana es profesor especialista en Educación Especial, (Universidad de Burgos).