domingo, 19 de marzo de 2017

Telde sumida en la "inseguridad" por inclemencias metereólogicas

Martel, que pasará a la historia como el concejal tarambana tiene entre otras "responsabilidades" municipales la concejalía de Seguridad. Una delegación política virtual, que le suma ingresos económicos, sin que siquiera sea capaz de trasladar a la ciudadanía los avisos de alerta por inclemencias meteorológica, ya no digo, un simple comunicado de medidas preventivas.

                                                                                 
La ciudad está sumida en la mas absoluta desinformación tras el penúltimo diluvio con granizos, rayos, truenos y relámpagos. Es la ciudadanía a través de las redes sociales la que tiene que tomar medidas y decisiones por su cuenta y riesgo, ante la falta de información de la concejalía de Seguridad.

Por ejemplo, ya se ha sabido que el gobierno de Canarias está valorando suspender las clases en los centros escolares, lo que tendría bastante sentido en Telde, porque según ha podido saber el diario digital Onda Guanche hay varios colegios anegados por el agua, con el mutismo mas absoluto de la concejalía de Seguridad.

Así en Telde la ciudadanía nos vamos enterando de los destrozos los centros escolares, en vía pública y los cortes de carreteras y barrios a través de las redes sociales sociales. 

Lo suyo, en una gran ciudad de verdad, es que, además de activarse un protocolo de Emergencia y Seguridad con un canal fluido de comunicación con la ciudadanía se procediese a coordinar las áreas de Seguridad con Servicios Municipales y Vías y Obras, con visitas a los barrios afectados, así como a los centros escolares, algunos de los cuales no podrán abrir sus puertas al encontrarse inundados. 



Juan Martel, concejal de "Inseguridad"  no superó el periodo de prueba como corresponsal de Cazadores, en el tablón de anuncios (TA)  (como diría, Juan Francisco Artiles), en aquella ocasión por un incendio. Martel dejó a su suerte  y ardiendo al barrio incluido en su bolsa de votos, siendo el concejal Juan Antonio Peña de Unidos por Gran Canaria el único que estuvo en Cazadores con sus vecinos, al que acudió por cierto, en su coche particular.

                                                                              
En este caso, en el incendio de Cazadores, además de escurrir el bulto, de nuevo, no tiene pudor en utilizar a familiares para que defiendan lo indefensible, quedando ridiculizados los familiares, por razones obvias al igual que quién sigue en el juego sucio de apaga fuego, nunca mejor dicho, porque el hecho cierto es que se reconoce que Martel actuó como concejal virtual en el incendio de Cazadores, de corresponsal de suceso de un medio de comunicación digital local. No vimos ni veremos ninguna foto del concejal de "in-Seguridad" Juan Francisco Martel con los vecinos de Cazadores, simplemente porque no estaba con el pueblo, cuando le necesitaba, aún disponiendo de coches oficiales y de la policía para llevarlo a Cazadores. Este es el dato empírico.


De hecho, vecinos de Cazadores nos manifestaron su asombro e indignación con el gobierno de Telde y también con la oposición por no acudir al barrio en apoyo y ayuda a sus vecinos, haciendo la excepción del único concejal que les ha arropado, Juan Antonio Peña, portavoz del grupo político municipal, Unidos por Gran Canaria.

Cazadores no olvidará la sensibilidad del concejal de Unidos por Gran Canaria, Juan Antonio Peña que ha estado con nosotros desde el primer momento y sigue aquí con nosotros arropándonos, dándonos estímulo y aliento, presto y dispuesto a ofreciéndonos su ayuda, apoyo y colaboración”, manifestó una vecina del barrio en un correo electrónico a la redacción del diario digital ONDA GUANCHE.
                                                                         

Por eso, no deja de ser una entelequia el eslogan de campaña de Martel de que “Lo importante son las personas”. A menos que quiera decir las personas de su entorno, que si que han sido importante para Martel enchufándolas en el Cabildo (el y su mujer, analfabetos funcionales, se colocaron como "funcionarios" en la granja del Cabildo desde hace casi 30 años, sin que hasta ahora entre los dos sepan la tabla matemática de la multiplicación) y en los diferentes convenios del Ayuntamiento de Telde

Me queda claro que en Telde se paró el reloj en 1980 y seguimos instalados en la cultura del teleclub y la escala en HIFI, que nos hemos convertido en una aldea pitufa, donde los cargos públicos olvidan que son nuestros empleados, a quiénes le pagamos sueldos mensuales de entre cuatro y seis mil euros al mes, 14 pagas anuales (alcaldesa, concejales y asesores) y su obligación es además de justificar sus improductivos sueldos, dar cuenta de su gestión, con transparencia.

ASÍ NÓ, SEÑOR MARTEL

La concejalía de Seguridad es un traje que le está quedando ancho a su responsable, Juan Francisco Martel Santana. Ayer fue en Cazadores, pero hasta hace unos meses la desidia del concejal se seguía cobrando víctimas inocentes. De ahí la pregunta del portavoz de Telde Responde, Arístides Rodríguez al concejal de Seguridad, Juan Francisco Martel: ¿Hasta cuando va a seguir durmiendo tranquilo, Señor Martel?.

El gobierno de Telde, rehén de su propia historia, confirma cada día, con sus actuaciones que es un gobierno virtual, desde la Alcaldesa Pinocho, hasta el último concejal del gobierno de laboratorio.

Martel debe creer que sus competencias se limitan a Lomo Magullo y que no tiene responsabilidad en el resto de la ciudad. O por lo menos eso parece, porque los vecinos de Jinámar, La Herradura, San José de Las Longueras siguen sufriendo accidentes en sus barrios sin que se tomen medidas por parte de la concejalía de, Seguridad, Tráfico y Policía.

Por ejemplo, colocando señales informativas, semáforos, controles policiales, colocación de bandas reductoras de velocidad. Se trata de evitar mas accidentes y muertes, como la de Evelyn, atropellada mortalmente en un paso de peatones, en un vial inseguro que ha producido otros 30 accidentes en lo que va de año: ¿Tanto cuesta entenderlo?

Pero es que arde un pueblo o diluvia y graniza en la "gran ciudad" y el máximo responsable de Seguridad ni se inmuta, sigue apagado y fuera de cobertura, mientras los accidentes en los barrios de Telde se están convirtiendo en homicidios.

Así NÓ, Señor Martel.