domingo, 4 de febrero de 2018

Telde da la bienvenida a un traidor al pleno del Ayuntamiento

                                                                               

El pasado viernes día 2 de febrero pasará la historia de Telde como el día que el pleno municipal dio la bienvenida, premiando con honores a un concejal tránsfuga, concretamente al joven Jose Hernández, que concurrió a las pasadas elecciones municipales por la candidatura de Unidad Popular, Se Puede Ganar Telde para a continuación traicionar al partido instrumental, que les ha facilitado la incorporación como concejal fichando por otro partido, como destaparon los digitales Telde Libre y Onda Guanche.


Así es la casta política infecta de Telde en vez de manifestar rechazo absoluto, tolerancia cero contra el transfugismo lo acoge y premia con una cordial bienvenida.

Prohibido olvidar que el transfugismo político llegó a la vida política en Telde de la mano de Nueva Canarias, como denunció Izquierda Unida Canaria, siempre con la connivencia y el silencio de sus pymes informativas.

                                                                               

Como demostraremos el transfugismo político que los demócratas debemos de repudiar y combatir no deja de ser un ejercicio de pervensión al sistema y un engaño a la ciudadanía. El tránsfuga no deja de ser un traidor, pues se presenta por una siglas pero luego en función de sus intereses desertan y fichan por otras formaciones políticas, traicionando al electorado y a la formación política por las que concurrieron a las elecciones, en el caso que nos ocupa, traición por partida doble, porque además han incumplido su propio códico ético que penalizaba el transfugismo con una sanción económica de 100.000 euros.

                                                                               


El transfugismo además de ser una forma de corrupción política que hay que combatir, es asimismo, un ejercicio de traición. Algunos consideran, al igual que en el ámbito militar, que hay una traición en ello considerando así al tránsfuga casi como sinónimo de traidor, incluso casi como un converso al igual que en el ámbito religioso.


                                                                               

                                                          
El tránsfuga es un traidor porque viola la fidelidad de los electores que le han elegido en unas siglas políticas concretas, con un programa electoral determinado, en algunos casos, como es el que nos ocupa, con un código ético que ellos mismos se impusieron e hicieron público rubricando un contrato el que firmaron que se castigaría el transfugismo con una sanción económica de 100.000 euros. El fenómeno del transfuguismo resulta perjudicial al desarrollo y consolidación del sistema democrático y representativo por ende al sistema político en su conjunto. El transfugismo conlleva un falseamiento de la representación, constituye una especie de "estafa política" al ciudadano que ve modificada la expresión de su voluntad expresada en las urnas por sufragio universal.

El tránsfuga es un traidor que estafa y pervierte el sistema y engañan a la ciudadanía pues se presentan por unas siglas pero luego en función de sus intereses personales trabajan para otras formaciones políticas. Es imprescindible tener tolerancia cero con estos personajes que pervierten la democracia tanto los tránsfugas como los iluminados políticos que no tienen lealtad con unas personas que apostaron por ellos a las que traicionan por espurios intereses.

Hipocrecia y cinismo

El espectáculo de ver como se premia en Telde y se da la bienvenida a un concejal que se avanzaba iba directamente al banquillo de los tránsfugas es realmente esperpéntico.

Ya no me asombra que los portavoces de los grupos politicos le hayan dado la bienvenida a un trásnfuga en la solemne sesión plenaria, después de haber visto la hipocresía y cinismo de como esos mismos portavoces (incluido la oposición) despedían con honores a la concejala virtual (vivía y trabajaba en Fuerteventura) de Servicios Sociales Natalia Santana, (NC), la concejala que más hizo llorar y sufrir a las familias en exclusión social de Telde, la que desmanteló los Servicios Sociales, la concejala de Servicios Sociales mas inútil y vaga en la historia política de la ciudad.

                                                                                     

Lo que si me entristece es que un joven con preparación universitaria haya desaprovechado una ocasión histórica para dar un ejemplo de principios y valores, de dignidad, aprovechando para anunciar su renuncia al acta por no comulgar y estar en otra formación distinta a la que le aupó al Salón de Plenos, manifestando tolerancia cero contra el transfugismo. De hecho, en el contrato ético contra el transfugismo Se Puede Ganar se comprometía a la renuncia del acta de concejal a quién se convirtiera en tránsfuga, además de exigirle una sanción económica de 100.000 euros, (ya deben 300.000 euros, por haberse convertido tres concejales de Se Puede Ganar Telde en tránsfugas: Esther González, Guillermo Eugenio Ostolazaga y José Hernández.

En este caso no es de aplicación el poema convertido en refranero popular: "Juventud, divino tesoro".

El transfugismo es un monstruo grande que pisa fuerte sobre la pobre inocencia del electorado. Si un traidor puede más que una cuántos, que esos cuántos no lo olviden fácilmente

Jose Hernández se convirtió el pasado viernes día 2 de febrero en mal ejemplo para el juego democrático limpio, para el sistema y para las nuevas generaciones de políticos. 

Que pena . . .